Amanéceme, si puedes


Supongamos que hay un reloj dentro de cada segundo.

Que en el sol, se ocultan multitud de lunas rosas.

Que los días se esconden detrás de las lilas azules o,

que es de noche,

y el amanecer llega con zapatos de charol rojo,

las manos llenas de estrellas

y una trenza en el pelo.

Supongamos, que no pudiésemos suponer,

ni abrir una ventana al mar o,

que estoy a oscuras y mirándote, me atrevo a decirte:


Amanéceme, si puedes



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Estío



ESTÍO

"Ahora contempla, si te atreves,
con tus ojos de sol y el corazón de arena,
el infinito desde dentro".

(Manuel Lombardo Duro)


Temo al esplendor del mediodía,
que incendia este abrazo horizontal
que conjugamos sin adverbios
y busca abrirse paso
entre los acantilados fluviales
de tu glacial exilio.

Temo éste hervidero
de palabras pronunciadas,
y el eco que tu nombre
golpea en mi memoria,
al compás de mis pulsos,
que parten en dos con filo de cuchillo,
el principio y el final de todas mis edades.

Porque las promesas
que por la soledad transitan,
me acercan irremediablemente
al silencio del invierno.

Rocío Biedma


Poema publicado en la Revista Literaria ALDABA nº 23
Invierno 2014