Amanéceme, si puedes


Supongamos que hay un reloj dentro de cada segundo.

Que en el sol, se ocultan multitud de lunas rosas.

Que los días se esconden detrás de las lilas azules o,

que es de noche,

y el amanecer llega con zapatos de charol rojo,

las manos llenas de estrellas

y una trenza en el pelo.

Supongamos, que no pudiésemos suponer,

ni abrir una ventana al mar o,

que estoy a oscuras y mirándote, me atrevo a decirte:


Amanéceme, si puedes



Traductor

Sudhir

(Que significa, prudente y perspicaz)


Sudhir
antes se acostaba en su pobreza de niño.
Ahora duerme, en la desheredada miseria.
Y los sueños se le quedan soterrados
en un herbario de encrucijadas de polvo,
en laberintos coagulados por el desvelo,
en los ripios que agonizan cada noche
en la curvatura del tiempo,
donde no se pueden medir,
ni el vértigo ni el miedo.

Sudhir
antes se levantaba en las mañanas azules de niño,
con la primera hora del hambre.
Ahora despierta trasnochado
y se abraza al sol herido,
con el silencio que muerde horizontes de ánimas.
Y esperan juntos la lluvia
que acalla las manos teñidas de los ángeles,
con el ansia de que brote la vida
con pálpitos de luz,
con hambre de justicia, y con versos
que suturen tanta y tanta herida.
                                         

                                       Rocío Biedma


Publicado en la Antología "NEcesarias PAlabras", coordinada por Asunción Mascab y Chelo de la Torre y editada por UNARIA para el proyecto Humanitario Creciendo en Nepal y presentado en Madrid en diciembre de 2015.